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martes, 30 de abril de 2013

CHINA: ENCIERRAN A MENDIGOS EN JAULAS PARA QUE NO MOLESTEN A TURISTAS

CHINA: ENCIERRAN A MENDIGOS EN JAULAS PARA QUE NO MOLESTEN A TURISTAS

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China: Encierran a mendigos en jaulas para que no molesten a turistas

El llamativo suceso tuvo lugar en una ciudad de China, donde los funcionarios tomaron semejante decisión para “proteger” a los visitantes en un tradicional evento religioso. El trato dispensado a los menesterosos fue peor que a los animales.

La seguridad es un aspecto que los chinos cuidan mucho cuando se trata de grandes eventos y dar acogida a turistas internacionales. Sin embargo algunas medidas parecen extremas e innecesarias.

En la ciudad de Nanchang, provincia de Jiangxi, los funcionarios locales instalaron jaulas en la calle, donde los indigentes fueron encerrados. Esta decisión se tomo con el objetivo de proteger a los visitantes a un tradicional evento religioso que se lleva a cabo en esa ciudad.

Muchos califican esta manera de garantizar la seguridad como francamente horrible y poco sensible ante las necesidades humanas.

Incluso los enjaulados indigentes, tienen bandejas donde los transeúntes pueden dejarles dinero o tal vez algo de comer.

El trato que reciben estas personas en extrema pobreza no es digno y sólo es comparable con el que reciben miles de animales maltratados alrededor del mundo.
Fuente: http://periodismoalternativoblog.wordpress.com/2013/04/29/china-encierran-a-mendigos-en-jaulas-para-que-no-molesten-a-turistas/

http://puertoreal.cnt.es/es/denuncias/3519-china-encierran-a-mendigos-en-jaulas-para-que-no-molesten-a-turistas.html

jueves, 4 de abril de 2013

El Estado organización jerárquica con división de clases

 El Estado se lo puede definir como la organización jerárquica y coactiva de la sociedad. Supone siempre una división permanente y rígida entre gobernantes y gobernados. Esta división se relaciona obviamente con la división de clases y, en tal sentido, implica el nacimiento de la propiedad privada.

El marxismo coincide, en líneas generales, con esta última tesis. Pero un grave problema se plantea a este propósito y la solución del mismo vuelve a dividir a marxistas y anarquistas.

Para los primeros la propiedad privada y la aparición de las clases sociales da origen al poder político y al Estado. Éste no es sino el órgano o el instrumento con que la clase dominante asegura sus privilegios y salvaguarda su propiedad. El poder político resulta así una consecuencia del poder económico. Éste surge primero y engendra a aquél. Hay, por tanto, una relación lineal y unidireccional entre ambos:

poder económico (sociedad de clases) ---> poder político(Estado)

Para los anarquistas, en cambio, es cierto que el Estado es el órgano de la clase dominante y que el poder económico genera el poder político, pero éste no es sino un momento del proceso genético: también es verdad que la clase dominante es órgano del Estado y que el poder político genera el poder económico. La relación es aquí circular y, sin duda, dialéctica (a pesar de que algunos anarquistas como Kropotkin, rechacen toda forma de dialéctica):

poder económico(sociedad de clases) <----> poder político(Estado)

La raíz de todas las diferencias entre el marxismo y el anarquismo en lo referente a la idea de la sociedad, del Estado, de la revolución, se encuentra precisamente aquí.

Los anarquistas saben (desde Proudhon y Bakunin) que una revolución que pretenda acabar con las diferencias de clase sin acabar al mismo tiempo (y no más tarde) con el poder político y la fuerza del Estado está inevitablemente condenada no sólo a consolidar el Estado y a atribuirle la totalidad de los derechos, sino también a engendrar una nueva sociedad de clases y una nueva clase dominante. En este sentido, las palabras que Bakunin escribiera en su polémica con Marx y la socialdemocracia de su tiempo resultaron proféticas. Algunos marxistas lo reconocen así en nuestros días, obligados por el mismo Marx a confesar que los amados países «socialistas» han sustituido simplemente el clásico capitalismo de la libre empresa por un capitalismo de Estado; que el papel de la burguesía ha sido cómodamente asumido, en la URSS, por una nueva clase tecno-burocrática; que las llamadas «democracias populares», lejos de superar las limitaciones e
incongruencias de la democracia representativa, las han agravado hasta la caricatura, y que de la auténtica democracia directa de los soviets de 1918 no queda hoy sino el nombre irónicamente adosado al nombre de un Estado donde no hay ningún tipo de autogestión auténtica.


                                     El cerdo es el el estado y el capitalismo la monedo


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la ideología anarquistaLa Ideología anarquista. Ángel Cappelletti.

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Que es el Marxismo?


☭ "comunismo", Marxista Leninista ☭


马克思主义是什么?

What is Marxism?

¿Que es el Marxismo?

Что такое марксизм?

Antes de empezar la crítica de los principios y los resultados del marxismo, consideramos necesario hacer una pregunta que tiene, aparentemente, carácter de adivinanza, pero que se justifica ampliamente si tenemos en cuenta que les defensores de esta doctrina pretenden que sólo ella ofrece la necesaria homogeneidad conducente a una actividad coherente en la lucha por la emancipación humana. Esta pregunta es la siguiente: ¿qué es el marxismo?

Veremos más adelante que, basándonos en los textos del mismo Karl Marx, se puede responder en formas
muy distintas, incluso contradictorias. Por ahora, limitémonos a ciertos aspectos prácticos inmediatos, que influyen realmente en la historia. En 1936. antes del triunfo franquista, había, en España, tres corrientes conocidas: el Partido Socialista social-demócrata, que era la más importante; el Partido Comunista oficial, y el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM). Cada una de estas corrientes pretendía ser la única valedera, la única representante auténtica del pensamiento de Marx. Pero el Partido Comunista llamaba traidores a los miembros del Partido Socialdemócrata español, y afirmaba que éste atentaba a los sagrados principios enunciados en el Manifiesto comunista y El Capital. A lo cual les líderes y teóriques del socialismo continuadores de Pablo Iglesias, Jaime Vera o Pablo Lafargue contestaban denunciando la desviación que consistía en pretender realizar el socialismo en una nación insuficientemente industrializada, e implantar la “dictadura del proletariado” cuando no existían las condiciones de carácter económico-social (concentración del capitalismo, importante desarrollo de la industria y del proletariado industrial, progreso técnico de la agricultura con eliminación de las formas arcaicas de propiedad de la tierra), señaladas por el marxismo como
condiciones sine qua non de socialización de acuerdo al supuesto concepto científico del socialismo.

A estas dos corrientes contestaba el POUM, y con él les troskistas, poumistas a medias, que violaban los principios del marxismo por una parte les que no querían hacer, lo antes posible, la revolución social, por otra les que querían hacerla según las normas aplicadas por el Partido Comunista oficial, el cual, siguiendo a Stalin, violaba los principios del marxismo-leninista. Sólo la interpretación poumista o troskista del marxismo era la buena, la auténtica, la indiscutible.

Hoy, tenemos a los marxistas comunistas stalinianos, los marxistas comunistas troskistas, los marxistas comunistas poumistas, los marxistas comunistas partidarios de Mao-Tsé-Tung, los marxistas comunistas partidarios del revisionismo italiano de Togliatti, los marxistas comunistas partidarios de la tendencia creada
por Krutchev, y las distintas corrientes trotzkistas. Se nos olvidaban los titistas.

Pero, históricamente, y en el plano mundial; eran desde hace muchos decenios, múltiples las corrientes y subcorrientes. las escuelas, e interpretaciones divididas y opuestas, cada una de las cuales pretendía ser, a su modo, la única intérprete indiscutible del marxismo. Hasta la revolución rusa, marxistas reformistas y semirreformistas, revolucionarios y semirrevolucionarios se enfrentaban en todas partes. En Rusia misma, los bolcheviques con Lenin, Chicherin y Stalin, los mencheviques. con Plejanof, fundador de la socialdemocracia rusa, y Martov, en medio de los cuales se hallaba Trosky que repartía golpes a diestra y siniestra, se combatían sañudamente y acusaban de desviaciones derechistas e izquierdistas. En Alemania, patria del marxismo, la tendencia revolucionaria capitaneada por Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht luchaba esforzadamente contra la mayoría socialdemócrata reformista cuyo teórico principal fue Bernstein. En medio
de los dos estaba la tendencia semirrevolucionaria

y semirreformista encabezada por Karl Kautsky. el marxista más notorio de la época, al que Lenin debía vapulear de lo lindo llamándolo “el traidor Kautsky” cuando vio que su contrincante alemán se negaba a aprobar la toma del poder por les bolcheviques ruses. Como se supondrá, Kautsky demostraba, basándose en una ortodoxia no menos indiscutible que la de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, que las otras dos tendencias traicionaban el pensamiento de Marx y Engels.

Las discusiones no giraban solamente en torno a los problemas tácticos, pues todo marxista auténtico
debe siempre dar un asidero “científico”, filosófico y doctrinal al menor de sus gestos Se referían a cuestiones teóricas relacionadas con la estrategia siempre “auténticamente marxista” que de ellas derivaba,
Por ejemplo, ¿a qué eran debidas primordialmente, y según el método científico y dialéctico marxista, las crisis del capitalismo? Unos sostenían que dichas crisis empezaban por el exceso de materias primas: Hilferding, brillante teórico alemán, afirma que debía buscarse este origen en los problemas
monetarios y financieros, mientras el profesor Tugan Baranovski, marxista ruso del que hablaremos más adelante, afirmaba que la explicación más certera consistía en la incapacidad del mercado de absorber el volumen de la producción industrial, tesis general de los economistas, pero condimentada con salsa marxista.

En todos los países europeos, en Francia, Italia, Bélgica. etc. (menos en Inglaterra donde el socialismo
no fue nunca marxista, pese a que Marx haya escrito su obra en Londres y tomado el desarrollo de la
economía inglesa como material básico de su socialismo) las corrientes pugnaban y recordaban las disputas, y las oposiciones de las iglesias cristianas (católicas, protestantes, ortodoxas y heterodoxas) discutiendo sobre la divinidad de Cristo, el sentido

del bautismo, el valor de la confesión, la santidad del papa o la virginidad de María. Y si recordamos
que esas disputas llevaron a las guerras de religión, al exterminio de los “falsos” cristianos por los “verdaderos", podemos considerarlas sin importancia. En la Rusia bolchevique han llevado al total exterminio
de todos los marxistas no leninistas o stalinianos, y de todos los revolucionarios no marxistas.

A estas grandes corrientes deben agregarse las pequeñas. Eran innumerables. Julián Gorkin, que en 1936 se había separado del partido comunista sin dejar de ser marxista, nos contaba recientemente cómo había sido encargado. en esa fecha, de establecer en México un lazo de contacto entre unos quince partidos marxistas opositores y minoritarios, todos europeos. Naturalmente, cada uno pretendía también ser el único intérprete certero del pensamiento marxista auténtico y lo demostraba, citas al canto. Mencionemos, por fin, ciertos núcleos marxistas-sindicalistas representados por Labriola y sus amigos en Italia. por el Sorel de ciertas épocas y sus amigos en Francia, por núcleos sindicalistas argentinos, las corrientes internas del socialismo italiano. y las que se formaron en el seno del partido comunista ruso instalado en el poder, oponiendo unes a otres Lenin, Trotskí, Bujarin. Zinovieff, Alejandra Kollontai y Chlapnikof, estes dos últimes portadores
de la tendencia “oposición obrera”, cuyos defensores asimilaba Lenin a les “pequeñes burgueses y anarquistas”. Se sabe que apareció después la tendencia marxista-leninista. marxista-leninista-staliniana
que les comunistas oficiales del mundo entero afirmaron, durante treinta años, ser la única justa y auténtica después de haber afirmado, con igual sinceridad, que la leninista era también la única justa y auténtica...
Hemos visto después aparecer la tendencia krutcheviana, no menos justa y auténtica que las precedentes. y en este momento, la tendencia post-krutcheviana se está elaborando: será no menos marxista, justa y auténtica, cualquiera que sea el camino tomado. En fin, la actual escuela china del marxismo es para sus partidaries, la única intérprete valedera del pensamiento de Marx, como lo es la actual escuela italiana, revisionista de lo que sus miembros han proclamado ser la única verdad marxista de 1917 a 1961. Pero contra ella se yergue la tendencia no sólo leninista, sino bordighista creada en 1939 por Bordigha. ¿Qué es el marxismo? Suerte tiene quien cree poder contestar con seguridad, pues sí se lograse reunir a todes les representantes de todas las escuelas, a fin de ponerlos de acuerdo, se produciría una tal cacofonía que

la misma torre de Babel sería, a su lado, modelo de unidad y armonía. Lo cual no impide que toda fracción
marxista está convencida de poseer la única verdad indiscutible sobre la interpretación del materialismo histórico o dialéctico, la evolución de la sociedad, el presente y el porvenir de la humanidad, la estrategia política y la táctica revolucionaria adecuada en cada nación, el modo de realización del socialismo, las etapas que deben recorrerse mediante la toma, revolucionaria o parlamentaria del poder, las alianzas buenas o malas, el grado de patriotismo, antimilitarismo, nacionalismo o internacionalismo que conviene aplicar, los adelantos en una dirección y los retrocesos en otra, la utilización del Estado... Y, cosa maravillosa, para cada una de estas posiciones, por contradictorias que sean, se puede acudir a Marx. Hay más interpretaciones del marxismo que pelos en la barba del maestro. Pero, indudablemente, el conjunto constituye una barba... Se podrá objetar que todas las escuelas políticas y sociales tienen tendencias distintas, y hasta opuestas. Es cierto. Pero el liberalismo, el republicanismo, el socialismo no marxista, el anarquismo, el sindicalismo, no han sido fundados por un solo pensador, creador de la doctrina que le ha dado su nombre. La diversidad de les pensadores y teóriques explica la diversidad de las tendencias, y sobre todo cada una de ellas no pretende
poseer la única verdad, mientras que por sus orígenes y sus pretensiones científicas y dogmáticas, el marxismo debería presentar una unidad de pensamiento, cohesión teórica y actividad práctica entre los
teóriques y subteóriques, comentaristas, militantes, intérpretes y partidos diversos. La multiplicidad de sus bifurcaciones prueba la quiebra de su real contenido. No hay “un marxismo”, sino “marxismos” pluralizados en pugna constante. Estas contradicciones deberían hacer reflexionar a los que creen haber hallado en él el único hilo conductor de la interpretación de la historia.

Gaston Leval. La Falacia del Marxismo, 1967