
(Imagen de referencia)
Dos concreteras construidas (en la calle 10 y en la Avenida Teherán) y
una por instalarse entre Montalbán III y Juan Pablo II son el dolor de
cabeza para los residentes de la zona.
La contaminación ambiental y acústica, así como los problemas de salud
que el polvillo emanado de estas estructuras representa, mantiene en
protesta activa a los vecinos del sector. Así lo expuso el miércoles el
presidente de Lucha Montalbán, Armando Arratia, durante una asamblea de
vecinos en la que se acordó tomar acciones legales conjuntamente con
manifestaciones de calle.
Será la próxima semana cuando envíen comunicación a la Fiscalía Nacional
del Ambiente y a la Vicepresidencia, y solicitarán una medida de amparo
ante el Tribunal Supremo de Justicia, para exigir el desalojo de esta
instalación.
La concretera se levantará al lado de un Centro de Diagnóstico Integral y
de un plantel de educación especial, cuyos alrededores hoy día se
mantienen cubiertos de polvo debido a la construcción de edificios que
paralelamente se ejecuta.
La situación podría no variar hasta diciembre, pues personas ligadas a
la construcción informaron que es esa la fecha en la que estiman
concluir las obras.
En tanto, ayer fue cerrado el tramo final de la Avenida Juan Pablo II,
dirección Oeste-Este, sin ningún tipo de consulta vecinal. Esta es la
vía alterna a la autopista Francisco Fajardo y la Avenida Teherán, en la
que además circula la ruta 601 del Metrobús, cuyas unidades se ven
obligadas a transitar en canal de contraflujo como el resto de los
vehículos que se movilizan por la zona.
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